valencia que no volem

¿Que hay tras nuestra preocupación identitaria?

Es hora de ir poniendo encima de la mesa la verdadera preocupación que tenemos muchos detrás del simbolismo que supone defender o rechazar banderas o territorios.

 

Tras esta defensa de nuestra bandera y nuestro nombre real como pueblo está el fondo de nuestra preocupación.
Los actuales gobernantes entraron gracias a la nefasta gestión de un grupo de políticos que tomaron Valencia por montera y se dedicaron a generar multitud de acciones corruptas impropias de quien dice acceder al poder para servir al pueblo. Aunque sea con un sueldo superior al de cualquier mortal.
Pero estos gobernantes recién entrado vemos como han cumplido su hoja de ruta a la perfección, o lo intentan. Una hoja que en principio hizo creer a muchos que era valenciana y mirando a Valencia.
Pero el paso del tiempo va desenmascarando la realidad que poco a poco va saliendo a la luz.
Así vemos como tras lo que ellos piensan que nos rebelamos, que creen que es solo la bandera o si nos llamamos país o comunidad, nuestro desvelo es mucho más profundo y creo que es momento de hacerlo público por su ocultación.
Voy a poner unos ejemplos que pueden ser el inicio de una serie de políticas que están degradando Valencia a través de mentiras continuadas:
El objetivo e intención de Ribó de vender que se reduce la deuda, no olvidemos que va ligado a no gastar lo que las concejalías tienen asignados en los presupuestos. Y eso conlleva a hechos como estos que en casi todos los datos se pueden extrapolar a la gestión autonómica:
- Valencia está mucho más sucia y con una falta de recogida de residuos tardía que no sucedía antes.
- Los parques y jardines muy descuidados.
- Las inversiones públicas para mejoras son casi nulas.
- La falta de subvenciones crea problemas en los albergues de animales o el intento de eliminar colonias callejeras en lugar de buscar soluciones.
- Las cámaras de vigilancia de la ciudad están a mitad de funcionamiento sin arreglar las que se averían.
- Las condiciones de los policías locales son penosas a la hora de poder realizar su labor.
- El tráfico en Valencia está siendo cada vez mas colapsado por la política y las formas de un concejal prepotente que nos hace caminar hacia un caos.
- Las fiestas están convulsas y faltas de dirección real de lo que debe de suponer una fiesta.
- Los horarios comerciales están muy mal gestionados.
- La enseñanza totalmente sectaria impone criterios que van contra la mayoría de los padres de alumnos.
- La retirada de ayudas a entidades que acogen a gente sin recursos mientras que se dilapidan en asociaciones afines a la ideología.
- El rechazo a inversiones que puedan generar en Valencia riqueza con la excusa de que pueda haber especulación. No olvidemos que los fondos de inversión invierten para ganar dinero. A su vez, generan empleo.
- Las constantes denuncias sobre actuaciones en general que son rechazadas judicialmente.
Podría seguir, hay muchas más, pero es un ejemplo de lo que vemos día a día mientras también vemos como se dilapida millones y millones de euros en contratos menores a amigos, se colocan gente allegada con enchufes descarados, se subvencionan actos de entidades cercanas, se gasta dinero en chorradas como las faldas de los semáforos o como se subvencionan medios de comunicación cercanos ideológicamente o para aplacar críticas.
Nuestra verdadera preocupación es esta amigos, el fondo de lo que supone la fachada del simbolismo.
Y mientras que los valencianos no cojamos las riendas de nuestro gobierno, veremos como políticos se aprovechan de nuestro trabajo, de nuestro dinero y de nuestra tierra.
Siempre lo he dicho y he puesto un ejemplo sencillo: si tu tienes una casa que te cuesta 100.000 y le debes al banco 100.000, pero si te compras una casa de 300.000 tendrás una deuda de 300.000, pero eso no quiere decir que tu gestión haya sido negativa, quiere decir que sabes que tu gestión permite poder pagar esos 300.000 euros.
En Valencia hemos bajado la deuda, si, pero a costa de tener los servicios en general mucho peor, aunque luego nos intenten vender milongas con detalles. Pero la realidad es que la bajada de la deuda no equivale a mejorar Valencia.
Pero lo peor es el engaño constante, la mentira continuada, la manipulación de hechos para justificar desmanes o fallos y la constante simpatía, cuando no apoyo expreso, a la independencia de Cataluña y crítica a los jueces y Gobierno español por aplicar la Constitución y las Leyes.
No me siento identificado con este gobierno local y autonómico para nada.

05/11/2017 P.H.

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